El suministro de combustible a las gasolineras de la capital uruguaya comenzó a normalizarse ayer, luego de que los conductores de los camiones pusieran fin a una huelga de cuatro días, tras acatar la decisión del Gobierno de declarar su labor como servicio esencial.
Los camioneros iniciaron el viernes pasado una huelga para reclamar a sus patrones un incremento del 20% en sus salarios y otras reivindicaciones.
La paralización derivó en que la mayoría de las gasolineras de Montevideo quedaran sin naftas durante el fin de semana.