Los trabajadores de las minas de oro de Sudáfrica comenzaron hoy parcialmente una huelga que se extenderá progresivamente en las próximas horas y que será el primer paro nacional del sector desde 1987.
La huelga, que puede impactar al precio internacional del oro, se produce después de que representantes de las empresas y de los sindicatos fracasaran en sus negociaciones para revisar los salarios.
"Ese informe es muy positivo y sugiere que el mercado de trabajo mejora. Además, casi todos los indicadores divulgados recientemente resultaron particularmente fuertes", subrayó Marie-Pierre Ripert de Ixis CIB.
Entre esos indicadores, se puede citar el firme crecimiento del PIB (3.4% en ritmo anual), el apetito de consumo de los hogares (+0.8% en junio) o incluso el aumento de la demanda industrial.
"En ese contexto, pensamos que la Fed continuará el ajuste de su política (monetaria) a ritmo moderado. Una pausa en el segundo semestre parece cada vez menos probable", añadió.
Los economistas señalan que lo crucial es saber en qué momento el banco central considerará que alcanzó un nivel de equilibrio que permita regular la inflación sin poner en riesgo el crecimiento.
Es probable que hacia fin de año la tasa directriz alcance 4%, el doble de los niveles de Europa, ya que el Banco Central Europeo (BCE) decidió el jueves mantener la suya sin cambios, en 2%.
Algunos incluso van más lejos. "Con la robustez de la economía, la Fed continuará elevando sus tasas hasta febrero próximo, cuando la tasa de los Fed funds alcance 4.5%", aseguró Ethan Harris Brothers, economista jefe para Estados Unidos de Lehman Brothers.
Más que el fuerte crecimiento, es la suba de la inflación lo que podría empujar a la Fed a actuar.
El banco central antepone generalmente el temor a que los precios se disparen para justificar su política cada vez menos complaciente, en momentos en que el petróleo alcanza nuevos niveles récord y la caída del dólar encarece las importaciones.
Pero el martes operará un nuevo factor, según Stu Hoffman, economista jefe de PNC Servicios Financieros.
A mediados del mes de julio, Greenspan mencionó la subida del costo del trabajo como una de las grandes incógnitas que pesan sobre la economía.
La semana pasada se anunció un aumento de 6 centésimos por hora. El desempleo permaneció en un 5% por segundo mes consecutivo, una cifra que es la más baja en cuatro años.
Según la Casa Blanca, el déficit presupuestario de EE.UU. este año fiscal, que termina en septiembre, alcanzará 333,000 millones de dólares, un 22% menos que lo previsto inicialmente, gracias al aumento de los ingresos tributarios.
El mayor costo de los combustibles ya afectó la estructura de gastos de una serie de empresas en el segundo trimestre.