Italia vivirá desde hoy una semana difícil en la prestación de diferentes servicios, debido a las huelgas parciales que se desarrollarán en el sector del transporte, la energía, la banca y la Administración Pública.
Los paros, convocados por los principales sindicatos del país, son la respuesta a la decisión del Gobierno de aprobar una reforma laboral que, entre otros puntos, supone la suspensión durante cuatro años del artículo 18 del Estatuto de los Trabajadores, que prohíbe el despido sin causa justificada.
A juicio de los sindicatos, esa suspensión significa abrir la puerta al despido libre, por lo que ya la semana pasada empezaron huelgas parciales, acompañadas de asambleas, en varios sectores.
Hoy será una jornada complicada en los transportes, ya que habrá un paro de cuatro horas al que están llamados 400,000 trabajadores de los ferrocarriles, autobuses urbanos e interurbanos, metro, tranvías y naves de pasajeros.