Huelgas a lo largo y ancho de Francia causaron el caos en el transporte cuando miles de personas se unieron a las protestas convocadas por sindicatos contra la intención del principal grupo de empresarios del país de retrasar la edad de jubilación más allá de los sesenta años.
Las protestas de un día afectaron al transporte público en 40 localidades, causando la parálisis casi completamente en Lyon, Lille, Marsella, Toulouse, Rouen, Rennes y Montpellier. Los trenes regionales del país también sufrieron los efectos.
"Esta enorme movilización demuestra que la política de los empresarios no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir", dijo el secretario general de una división del gran sindicato CGT que se manifestó en Marsella.
Los sindicatos dijeron que unas 40, 000 personas se unieron a las protestas contra la propuesta de retrasar la edad de la jubilación hecha pública por la principal cúpula empresarial del país, la MEDEF, en esa ciudad portuaria mediterránea, que vio su mayor manifestación en siete años. La policía situó la cifra de participantes entre 15, 000 y 20, 000.
Los manifestantes en la ciudad de Lyon, al sureste, llevaban pancartas con una caricatura en la que aparecía como diablo el jefe de la MEDEF, Ernest-Antoine Seilliere, con la frase: "MEDEF les desea una jubilación en el Infierno".
El punto central de este día de movilizaciones estaba previsto que fuese una marcha a través de París liderada por los jefes de los cinco sindicatos principales, que están unidos contra las propuestas de la MEDEF y representan a unos 15 millones de trabajadores de la empresa privada.
El sistema francés de pensiones está gestionado de forma conjunta por los sindicatos y la patronal y garantiza pensiones completas a trabajadores que hayan contribuido durante 40 años.
MEDEF, que ha advertido que el sistema estallará cuando la generación del "baby boom" llegue a la jubilación, quiere extender el periodo de contribución hasta los 45 años y ha amenazado con dejar de pagar los fondos de pensiones en favor de los empresarios del sector privado a menos que los sindicatos se sumen a sus propuestas.
Grupos de trabajadores, apoyados por el gobierno liderado por los socialistas, han denunciado la amenaza del MEDEF. Aunque sólo el sector privado está afectado, los sindicatos del sector público han apoyado las protestas del jueves.
El primer ministro socialistas Lionel Jospin dijo a principios de esta semana que a pesar de la amenaza de la MEDEF de dejar sin liquidez a los fondos de pensiones, el Estado continuará garantizando que los trabajadores se retiren a los 60 años.