La economía panameña terminará el año con un crecimiento económico de 3.0%, el cual será incapaz de mejorar significativamente los niveles de empleo y los altos niveles de pobreza y sufrirá las presiones inflacionarias del aumento de la gasolina, reveló ayer la Carta Socioeconómica de Panamá, publicada por el Instituto de Estudios Nacionales de la Universidad Nacional (IDEN).
Según el documento, cuya presentación en esta ocasión no contó con la presencia del emblemático director del IDEN, Juan Jované, designado como director de la Caja de Seguro Social y quien fue uno de los mayores críticos de la política económica neoliberal impuesta por Pérez Balladares, la economía se encuentra en una trayectoria de crecimiento de alrededor del 3.0% anual. Esta tasa es superior a la de la mayoría de países de América Latina, pero está por debajo de los índices de crecimiento alcanzados durante los primeros años de la administración Endara.
Agrega que esta visión, de hecho, coincide con el movimiento del Indice de Actividad Económica (IMAE) que mostraba una tasa de crecimiento de 3.2% al finalizar el primer semestre de 1999, un nivel inferior observado al finalizar el año anterior (4.0%), pero un tanto superior al 2.6% alcanzado en el primer semestre de este año.
De acuerdo con la Carta Socioeconómica, el problema de una tasa de crecimiento como ésta es que no tiene suficiente fuerza como para mejorar significativamente el nivel de empleo relativo y por esta vía reducir los altos niveles de pobreza que caracterizan el país.
La publicación explica que si bien es cierto que es de esperarse que para lo que resta del año se mantendrá una tasa semejante a la observada durante el primer trimestre, el resultado concreto de la evolución económica estará sujeto al desarrollo de un conjunto de acontecimientos de índole internacional.
Entre estos se encuentran los recientes incrementos del precio del petróleo que hacen necesario que se ponga especial atención en las posibilidades de la transmisión de presiones sobre los precios internos y el desarrollo de los países que constituyen los mercados claves para la Zona Libre de Colón.
Asimismo tendrá gran relevancia la evolución de la tasa de intereses de Estados Unidos, ya que en la medida en que se den nuevos incrementos en este renglón la economía panameña se podrá ver afectada de varias maneras.
En primer lugar y en forma directa, por la vía de un encarecimiento del crédito serían perjudicadas las hipotecas, los créditos para el consumo y en general, todas aquellas actividades que dependen de este tipo de financiamiento.
Igualmente se tiene que observar la evolución de la política interna en un doble sentido. Primeramente, se le deberá dar un especial seguimiento a la política vinculada a los aranceles y su posible efecto sobre los sectores productivos.
Esto dependerá de la profundidad de los cambios en dicha política. En todo caso, dado lo avanzado del presente año, es de esperar que los efectos de los cambios que se den van a observarse principalmente, el año próximo.
El documento también indica que dada la importancia que tienen los intereses preferenciales para mantener la dinámica futura de la inversión, igualmente va a resultar importante el eventual restablecimiento de los mismos.
En segundo lugar, la evolución de la propia gobernabilidad del país, luego de un largo período electoral, tendrá un papel importante en la determinación de la situación económica.