siempre tarde
- La dilatación en el tiempo. No deje para mañana lo que puede hacer hoy. Cuando hace su trabajo pensando en entregar algo en el último minuto, está tentando al fracaso. Aunque siempre lo entregue ‘justo a tiempo’, todo proyecto merece atravesar una fase de revisión y esto no se consigue si los plazos previos son ajustados. No deje aquello que esté pendiente para la fecha límite.
- Síndrome del lobo solitario. ¿Siempre busca hacer el trabajo por su cuenta? Eso no va con el quehacer en la oficina. Aunque la independencia es positiva en algunas circunstancias, el trabajo en equipo es clave. Preste atención a sus modales, piense antes de hablar y, sobre todo, controle su temperamento.
Todos tenemos nuestros hábitos y costumbres. El problema es cuando estos nos perjudican en diferentes aspectos de nuestras vida, como por ejemplo en el ámbito laboral, haciendo que se afecte la productividad.
Y es que algunas malas costumbres le pueden costar el empleo.

Entre las observaciones que ha publicado la revista “Forbes” y que le ayudarán a corregir los peores hábitos, según las empresas, están:
La mentira

Mentir en el currículum y en su trabajo no sirve de nada. Si lo descubren, además de tener problemas en el trabajo, perderá la confianza con sus jefes y también su reputación profesional.
La negatividad
Otros malos hábitos son la impuntualidad y el pesimismo. A nadie le gusta rodearse de gente negativa. De hecho, algunas de las actitudes mejor valoradas por los empresarios son el entusiasmo y la iniciativa.
Los horarios se establecen porque se espera que usted desarrolle determinada actividad en ese tiempo y es cuando la empresa lo necesita. Si llega tarde, complica y atrasa todo el proceso. Hay colaboradores que dan excusas baladíes para tratar de justificar su impuntualidad y convierten el llegar tarde en una rutina. Esto hace que muchas veces los propios compañeros se quejen, porque los recargan de trabajo debido a que alguien del equipo no ha llegado.
La falta de atención en los detalles y una actitud individualista son otros de los peores hábitos que un empleado puede tener.
Y la adicción tecnológica
Por supuesto, se suman otras costumbres adquiridas en la sociedad 2.0
Cada vez se pasan más horas frente a los aparatos tecnológicos (sobre todo el celular), lo que en muchos casos se convierte en una adicción que puede poner en peligro su puesto de trabajo, ya que por esto se descuidan las tareas importantes de la empresa.