Las Iglesias católica y anglicana protestaron en Colombia por un impuesto ordenado por el Gobierno de un 6% sobre las limosnas que dan los feligresas.
El secretario general de la Conferencia Episcopal Colombiana, monseñor Fabián Marulanda, indicó que los feligresas podrían llegar incluso a solicitar factura. Afirmó que entiende que el Estado busque a personas que utilizan a las iglesias para lavar dinero , pero que otra cosa es gravar las limosnas, añadió.