La Autoridad de los Mercados Financieros (AMF), la CNMV francesa, anunció que ha impuesto una multa de 300.000 euros al banco francés Société Générale por haber incumplido las normas deontológicas sobre el uso de información privilegiada en relación con una antigua filial.
La AMF reprochó a Société Générale haber transmitido una "información privilegiada" al fondo especulativo Amber Fund, del que era propietario, en el marco de una compra de acciones de la sociedad inmobiliaria Sophia en agosto de 2003.
Esa adquisición de títulos por parte de Amber Fund -entidad domiciliada en la isla de Jersey, que se beneficia de un estatuto fiscal particular- se produjo poco antes de que el banco francés anunciara la cesión de su participación en Sophia, en la que tenía un 27%, tanto como la aseguradora AGF.
El gerente en ese momento de este fondo especulativo, Joseph Oughourlian, era entonces un empleado de Société Générale, y en concreto estaba bajo la autoridad jerárquica del departamento de derivados de acciones que la entidad francesa tiene en Nueva York.