La importación boliviana de gas licuado de petróleo (GLP) entre enero y mayo de este año ha duplicado el volumen total comprado durante todo 2009, al pasar de 7.230 a 14.503 toneladas métricas del carburante, publica ayer el diario La Prensa.
Un informe del Instituto Nacional de Estadística publicado por ese medio señala que, además del volumen, el precio que pagó el país por importar el combustible desde Argentina y Perú se incrementó de 1,9 millones de dólares en 2009 a 10 millones de dólares durante los cinco primeros meses de este año.
Según la Cámara Boliviana de Hidrocarburos, la importación de GLP aumentó por la declinación de los campos de gas antiguos.
El gas licuado, así como la gasolina y el gasóleo, se venden en el mercado interno a precios subvencionados por el Estado.
El Gobierno de Evo Morales ha presupuestado unos siete millones de dólares para la subvención al GLP este año, de los que ya fueron gastados 5,4 millones entre enero y mayo, según un informe de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos citado por el diario La Prensa.