Abril de 2011 es la fecha tope en que todos los comercios deberán tener instalados obligatoriamente las impresoras fiscales, informó el ministro encargado de Economía y Finanzas, Dulcidio De La Guardia.
Este tipo de tecnología ha tenido un éxito muy importante en otros países que tienen culturas similares a la de Panamá, como Venezuela y República Dominicana, en lograr evitar la evasión al consumo o la evasión en la venta.
De La Guardia advirtió que con la obligatoriedad de estas impresoras fiscales, sumado a los operativos y la fiscalización, esperan liquidar la evasión en el pago del Impuesto de Transferencia de Bienes Muebles y Servicios (ITBMS). “La Dirección General de Ingresos (DGI) ha estado muy proactiva en las fiscalizaciones e inspecciones y operativos”.
El costo de estas impresoras corre por el agente económico, según el ministro encargado. “Cada uno de los comercios tiene que adquirir su impresora fiscal de los múltiples proveedores que van a existir”.
La impresora fiscal consiste en un disco duro que va dentro de la caja registradora y este es como el de la computadora que no puede ser alterado por el dueño.