El grupo energético estatal noruego Statkraft inauguró ayer el primer prototipo en el mundo de central eléctrica salina que funciona con sistema de ósmosis, situada en Hurum, en el fiordo de Oslo.
El objetivo es que las primeras unidades puedan entrar en funcionamiento en 2015, según señaló ayer durante el acto el director general de la compañía, Brd Mikkelsen.
La central, con una capacidad de producción estimada de entre 2 y 4 kilovatios por hora, basa su funcionamiento en el fenómeno de la ósmosis, que aprovecha la diferencia de presión entre agua dulce y agua salada, separadas por una membrana, para producir energía.
Statkraft estima que una fábrica de este tipo tendrá el tamaño de un estadio de fútbol y podrá suministrar energía a 30,000 hogares. Según los cálculos de la compañía, el potencial global para la producción de este tipo de energía es de 1,600 teravatios por hora.