El ministro de Petróleo iraquí, Husein Shristani, inauguró una refinería de petróleo en la ciudad santa de Nayaf, al sur de Bagdad, con una capacidad de producción de 10.000 barriles diarios.
Esta refinería es la primera que se construye en una región chií desde el derrocamiento de Saddam Husein en abril de 2003.
Con esta producción, la nueva planta se convierte en la cuarta del país tras las existentes en Basora, Beiyi y Doura.
En una rueda de prensa ofrecida tras la ceremonia de inauguración, el ministro aseguró que se estaba estudiando la construcción de otra refinería entre Nayaf y Karbala, a unos 110 kilómetro al sur de Bagdad.