Luego de dos años de retraso, el jueves será inaugurada la línea de transmisión Guasquita-Panamá II, a un costó de 114 millones de dólares, y que fue financiada en un 70% por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Este fue un proyecto adjudicado al Consorcio Andino en el 2001, que consiste en la construcción de una línea de transmisión con una extensión de 390 kilómetros y capacidad para 230 kilovatios desde la subestación de Guasquita, cerca del proyecto de Estí, hasta la subestación Panamá II, ubicada en el corregimiento de Pedregal, provincia de Panamá.
Pero, a finales de 2004, la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA) rescindió el contrato al Consorcio Andino por encontrar anomalías técnicas en los avances del proyecto, y las partes lograron un convenio que contiene una cláusula de confidencialidad.
De acuerdo con el gerente de ETESA, Isaac Castillo, con esta segunda línea se podrá cubrir la transmisión por los próximos 10 años, tomando en cuenta que la demanda del país es de 946 MW, la cual crece entre 40 y 40MW al año.