Economía

Incertidumbre por exigencia bancaria


Aún se desconoce cómo será aplicado el acuerdo de adecuación de capital Basilea II en Panamá. Sin embargo, la incertidumbre y las dudas invaden a los banqueros panameños.
Inicialmente, se estableció que el acuerdo debería entrar en vigencia a partir del 2006, pero actualmente no existe una forma para aplicar el acuerdo a las instituciones bancarias pequeñas, explicó Mario De Diego, vicepresidente de la Asociación Bancaria de Panamá (ABP).
Las normas, propuestas por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, conocidas como Basilea II, exige a los bancos que destinen cerca de ocho centésimos por cada dólar que presten, para protegerse frente a las pérdidas imprevistas.
Y es que el extenso documento establece los requerimientos mínimos de capital para las entidades bancarias en función de sus pérdidas inesperadas.
No obstante, Mario De Diego explicó que este acuerdo no incrementa la capitalización de los bancos. "De hecho, este acuerdo hace todo lo contrario a Basilea I, que sí incrementaba el capital de los bancos" indicó.
Explica que Basilea II está diseñado para los grandes bancos internacionacionales, al punto que las autoridades regulatorias de Estados Unidos han indicado que sólo aplicarán obligatoriamente el acuerdo a unos 10 ó 12 bancos de esa plaza.
Esto porque Basilea II contiene parámetros que sólo los bancos con fortaleza finaciera tendrán la capacidad de aplicar, y además porque la plataforma tecnológica requerida es muy costosa.
Todo parece indicar que estos fundamentos fueron creados para las instituciones bancarias grandes, ya que justamente a estos megabancos, con filiales y sucursales en diferentes partes del mundo, les disminuirá el capital requerido para cualquier contingencia.
Sin embargo, los bancos más pequeños, especialmente los ubicados en mercados emergentes de la región Latinoamericana, no tendrán la capacidad de poner en práctica estás medidas.
Este punto lo comparte el presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), Ignacio Salvatierra, quien expuso esta inquietud en la reunión que se desarrolla en Washington D.C, entre Felaban y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Ignacio Salvatierra subrayó que las diferencias entre los sectores financieros de los países Latinoamericanos implican condiciones distintas para la aplicación del nuevo acuerdo.
Esto hace necesario que se requiera un mayor tiempo para que los entes de control y supervisión, así como las mismas entidades bancarias se ajusten a las necesidades de Basilea II, para lograr un desarrollo equitativo del negocio financiero en la región.
Entre tanto Mario De Diego explicó que una medida que pueden tomar las autoridades regulatorias de cada país es aplicar a los bancos más pequeños los puntos básicos del acuerdo.
Si se aplica toda la fórmula Basilea II, les va a exigir una adecuación mayor de capital, y esto no es equitativo, consideró.
Lo anterior se traduce en que las instituciones financieras grandes reducirían su nivel de capitalización, sin embargo, las más pequeñas que funcionan sólo en sus respectivos países, tendrían que incrementar su capitalización.
Para Felaban, es fundamental evitar las distorsiones y tener en cuenta la diversidad en tiempo de aplicación que conlleva lo estipulado por Basilea II entre las subsidiarias de los bancos extranjeros en América Latina y la banca local.
"Esto puede poner en desventaja a los bancos que no apliquen aún las normas del acuerdo, generando una presión para adoptar tales reglamentos, aunque no estén listos para un esquema como el que se plantea", sustentó Ignacio Salvatierra, presidente de Felaban.
En este sentido, recomienda que se siga un acercamiento "caso por caso" en la región. Propuso que cuando una proporción significativa de bancos no esté lista para adoptar el acuerdo y las autoridades decidan continuar los lapsos establecidos, el Comité debería hacer un llamado para que los supervisores locales fortalezcan los mecanismos de disciplina de mercado, publicando información sobre la estabilidad de los bancos.
Indicó que esto facilitará el acceso de las instituciones bancarias a fuentes de financiamiento atractivas y, por lo tanto, contribuirá a disminuir las desventajas competitivas que pudieran presentarse por la adopción del nuevo acuerdo en el sistema financiero de América Latina.
Hay estudios que muestran que Basilea II tiende a favorecer o estimular el mercado al por menor, es decir, el de la banca de consumo, ya que este mercado requeriría un mercado de capital menor.
Pero el mercado corporativo, es decir, los créditos otorgados a empresas o conglomerados, tiene un mayor nivel de riesgo, y por ende requiere de un mayor capital.
Esto indica que dependerá mucho de la composición de la cartera de crédito que tenga el banco, y así mismo será el capital requerido, según lo establecen las normas de Basilea II.
"Entonces, a lo mejor sin querer se pudiera estar empujando a los bancos a reducir o eliminar su cartera de crédito corporativo, llevándolos a los préstamos al por menor", acotó De Diego.
Cada tipo de préstamo tiene un porcentaje de riesgo diferente y como el capital se fija basándose en el nivel de riesgo de las transacciones, así mismo será el nivel de dinero requerido.
En el país sólo existen 3 ó 4 bancos panameños, entre ellos el Banco Nacional de Panamá (BNP), que no soportarían unas normas tan extrictas y complicadas como las establecidas en el nuevo acuerdo de Basilea II.
Es por esto que ya la mayoría de las instituciones bancarias han contratado consultores internacionales para que les orienten con el objetivo de adaptar esta plataforma tecnológica. A la vez, están capacitando a su personal.



fecha edicion
old id
143582
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América