La caída en el valor del mercado bursátil y el aumento en el riesgo país reflejaron la incertidumbre que se apoderó de los mercados financieros de México esta semana, aunque el país ha logrado mantener su economía alejada de la crisis que aqueja a naciones sudamericanas, opinaron analistas financieros.
La Bolsa concluyó la semana con una pérdida del 4.33%, que incluyó una caída el jueves del 4.41%, las más importante en lo que va del año, en tanto el dólar volvió a subir para cerrar en 9.83 pesos por unidad y el indicador de riesgo país alcanzó el viernes 380 puntos base (3.8 puntos porcentuales), un nivel distante del mínimo registrado al inicio de año, cuando se ubicó en 240 puntos.
Los analistas creen que México, la segunda economía latinoamericana después de Brasil, corre el riesgo de verse más afectado por el lento crecimiento de Estados Unidos, su principal socio comercial (hacia ese mercado dirige el 85% de sus exportaciones), que por un contagio de la inestabilidad financiera que ha rebrotado en Sudamérica.
“El panorama para la economía mexicana es ciertamente poco alentador, pero esa situación tiene que ver con lo que ocurre en Estados Unidos”, opinó Eduardo Olmedo, jefe de análisis de la consultoría Bursamétrica, “el lento crecimiento de la economía estadounidense va a afectar la exportación de manufacturas mexicanas, y por tanto se generará menos empleo, que se traducirá en menor demanda interna y eso afecta el crecimiento del país”.
La Secretaría de Hacienda estimó el viernes pasado que el producto interno bruto (PIB) tuvo “un incremento cercano” a 2% en el segundo trimestre del año, luego de haber presentado una contracción de 2% entre enero y marzo, y mantuvo su pronóstico de un 1.7% positivo para todo el año.
En el mismo reporte anunció que en los últimos tres meses fueron creados 103,000 empleos (suman poco más de 200,000 en el primer semestre) en el sector formal y que los salarios registraron un incremento de 6.1%, que mantiene la tendencia de los dos últimos años de leve recuperación del poder adquisitivo: la inflación en junio pasado creció a una tasa anual de 4.94%.