El vicepresidente de asuntos legales de la Chiriquí Land Company, licenciado Manuel Virgilio Aizpurúa, indicó que ante los hechos que se han venido suscitando internacionalmente sobre el tema del banano, todos los sectores involucrados "tendrán que ajustarse el cinturón", porque el panorama no es muy bueno.
Indicó que la empresa está reduciendo personal administrativo y costos de producción, tratando de aumentar la productividad y la eficiencia con el fin de seguir permaneciendo en el mercado.
Aizpurúa enfatizó que les corresponderá tanto a las empresas competidoras como a los productores independientes y a los trabajadores, velar por sus intereses, ya que no están en el negocio bananero para producir a un costo y para vender por debajo del mismo.
El directivo de la Chiriquí Land Company especificó que la empresa está realizando un gran esfuerzo para sembrar y cosechar toda la fruta que se produce, aparte de la que compra a productores independientes.
Por otra parte, manifestó que en Puerto Armuelles este año se han perdido más de dos millones de cajas de banano por el mal manejo de la fruta en el campo, lo que representa pérdidas por el orden de los doce millones de dólares.
El directivo de la Chiriquí Land Company dijo que la crisis de mercado y otros factores, no permiten llevar a cabo nuevas inversiones.
Expresó además que se está buscando la unificación de criterios en el tema bananero, entre los países exportadores de la fruta, y se está trabajando muy de cerca con los encargados del comercio exterior de Estados Unidos, el denominado (USTR), ya que los norteamericanos están aplicando medidas de retaliación que involucra el aumento de impuestos a los países europeos, porque no cumplen las recomendaciones de la OMC.
Por su lado, Carlos Franceschi, productor independiente del banano y secretario de la Asociación Bananera Panameña, señaló que el país vecino, Costa Rica, tiene grandes problemas, ya que algunas compañías transnacionales han dejado de producir casi 16 millones de cajas de banano con productores independientes eliminados de las cadenas de comercialización y han tenido que renegociar con sus obreros para una reducción en sus sueldos.
También informó que todos estos problemas, de no solucionarse a tiempo, pueden afectar no sólo la economía de los productores de banano, sino además, ocasionar una crisis interna dentro de los ingresos nacionales ante la exportación del producto.
Por su parte, el viceministro de Comercio e Industrias Roberto Enríquez, reconoció que se pueden suscitar problemas de inestabilidad en el destino de las industrias bananeras de Puerto Armuelles, por lo que hay que incrementar un clima de armonía entre el sector laboral y el empresarial.
Las declaraciones del Viceministro se dieron en medio de un conversatorio sostenido con productores y empresarios, donde, con el propósito de conocer sus inquietudes, informó a los productores los trabajos que realiza el Ministerio de Comercio Exterior en apoyo a las exportaciones con miras a ser exitosos en la venta de los productos de los mercados internacionales.
Aclaró que lo que se busca es la promoción de exportaciones dejando a un lado temas políticos y aspectos laborales, pues el objetivo principal es que exista el clima propicio para la actividad en los mercados nacionales, en cuanto a exportaciones se refiere.
Al ser cuestionado sobre una posible crisis en el sector bananero, recalcó que esto depende de las partes que conforman la producción. Indicó que actualmente todo este sector está unido en un solo problema y que en lo que hay que estar preocupados es en los obstáculos para vender el banano en Europa desde hace siete años, lo que incide en la estabilidad económica de las trasnacionales bananeras.
Manifestó que se está buscando la solución a todo estos problemas, por lo que se espera que en la llamada Ronda del Milenio de la Organización Mundial del Comercio que se va a realizar en Seattle, Estados Unidos en el mes de diciembre, se plantee la posición de Panamá, que está opuesto a la política que los países europeos continúen llevando a cabo en la discriminación del banano latinoamericano para favorecer el banano de sus excolonias de Africa, el Caribe y el Pacífico.
Considera que esta continua violación a los reglamentos de la Organización Mundial del Comercio (OMC), afecta seriamente al país y a los productores, por lo que se continuará luchando hasta vencer estos obstáculos.
La situación del banano es un problema mundial que se caracteriza por la sobreoferta del producto, sumándose a esto el costo que tienen otros países como Ecuador, Guatemala, Honduras, al producir la caja de dicha fruta, manifestó Carlos Franceschi, productor independiente del banano y secretario de la Asociación Bananera Panameña
Indicó Franceschi que los productores están sumamente preocupados por la situación de la Fruit Company, puesto que los costos de la compañía son muy elevados para competir con los mercados, sumado a las restricciones europeas, lo que hacen de este negocio casi un imposible.
" Panamá está ahora mismo en el grupo de los siete, tratando de resolver el problema de cómo se van a asignar las cuotas, puesto que los europeos van a defender sus excolonias para seguir comprándoles el producto a pesar de las sanciones emitidas por la Unión Europea o la Organización Mundial del Comercio contra Estados Unidos" añadió el vocero.
Dijo que el banano es un rubro con mucha importancia en Panamá, por lo que él cree que la relación de trabajo entre las partes, tiene que mejorarse.
Al ser cuestionado sobre la posible crisis en la exportación del banano, ya que existen rumores de que algunos países dejaran de comercializar la fruta, el secretario de la asociación bananera comentó que la situación aún no se presenta en Panamá, pero que es sumamente preocupante.