Brasil ha incluido a Suiza en su lista negra de paraísos fiscales, confirmó ayer Daniel Saameli, portavoz del ministerio suizo de Economía, quien advirtió sin embargo que se está analizando la situación en profundidad.
Saameli anunció que el Gobierno helvético ha pedido más información sobre el asunto y que se ha pedido a su embajador en Brasil que transmita al ejecutivo de Luiz Inácio Lula da Silva "su sorpresa" por la decisión.
La inclusión en la lista brasileña tiene por objetivo colocar en evidencia a aquellas naciones cuya tributación de renta es inexistente o inferior al 20% y que, además, rechazan comunicar los datos fiscales de las empresas con sede en el país.
Según han publicado varios medios brasileños, la decisión del gobierno sudamericano se ha basado en la existencia del secreto bancario suizo y en la poca colaboración demostrada por la Confederación Helvética en temas relacionados con evasión y fraude fiscal.
Según las autoridades brasileñas, el proceso con Estados Unidos por la transmisión de datos de clientes estadounidenses con cuentas en la filial norteamericana del banco UBS sospechosos de fraude fiscal ha demostrado la poca colaboración de Suiza para evitarlo.