Los emigrantes de América Latina y el Caribe fueron en el 2003 lejos los más generosos en enviar dinero a sus familiares en sus países de origen que cualquier otra región en el mundo, el Banco Mundial reveló ayer.
Según el informe anual de la institución, "Flujos Mundiales de Financiamiento para el Desarrollo 2004", la región habría recibido 29,600 millones de dólares en remesas en el 2003, un incremento del 10% frente al año anterior y el doble del nivel registrado en 1998.
América Latina y el Caribe superaron ampliamente la segunda región en obtener recursos por esa vía, el sur de Asia, que obtuvo 18,200 millones de dólares.
El Banco Mundial estimó el movimiento de remesas en el mundo en 93,000 millones de dólares, por lo cual América Latina y el Caribe acapararon casi una tercera parte de esta "fuente bienvenida de financiamiento externo", indicó el informe.
El aumento en el flujo de remesas ha sido constante en todo el mundo pero en especial para América y el Caribe.
A lo largo de los 90, el aporte de cada región era más parejo y en 1997 Asia del Este y Asia del Sur superaron a América Latina y el Caribe.
Pero la tendencia se revirtió al año siguiente y América Latina y el Caribe siguió ensanchando la brecha con el resto del mundo, según el estudio difundido con antelación a la reunión de primavera del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, programada para abril 24-25.
En todo los países, las remesas de los trabajadores emigrantes superaron los flujos oficiales netos a partir de 1998.FotoBloomberg
"En el corto plazo, cuando uno tiene el viraje de una empresa centrado en una persona, se registran decepciones en la acción a corto plazo".