La India, donde el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, llega ayer en visita oficial, se ha convertido en la economía de moda, la novia a la que todos cortejan por su espectacular crecimiento e inmenso potencial.
Como hace unos años China, ahora el país que concita las miradas es el Subcontinente indio, que crece a un ritmo superior al 8% y ofrece un mercado de 1,100 millones de habitantes, sobre todo una clase media muy consumista que, con casi 300 millones de personas, equivale a toda la población de Estados Unidos.
El año pasado fue la cuarta economía que más contribuyó al crecimiento del PIB mundial, sumó la mayoría de los flujos de capital privados al Sur de Asia ($23,600 millones) y es una cuna de conglomerados empresariales.