E l Índice de Precios de Consumo (IPC) en Estados Unidos subió un 0,4% en enero, empujado por aumentos del 0,7% en los precios de la energía y de los alimentos, informó ayer el Gobierno.
Si se excluyen los precios de alimentos y energías, el IPC de enero subió un 0,3%, el mayor aumento desde junio de 2006.
La mayoría de los analistas esperaba un incremento del 0,3% en el IPC de enero, después de un aumento del 0,4% en diciembre. Los expertos esperaban asimismo una inflación subyacente del 0,2% en enero.
En los últimos doce meses el IPC ha subido un 4,3% y su núcleo, o inflación subyacente, ha sido del 2,5%, cinco décimas por encima del tope de la inflación que la Reserva Federal considera razonable en EE.UU., que es de entre 1 y 2%.
Pero la inflación de enero, que superó la expectativa, indica que la desaceleración de la economía todavía no ha aliviado las presiones sobre los precios.
El mes pasado los precios de la energía subieron un 0,7%, después de un incremento del 1,7% en diciembre.