El descenso de beneficios fue, sin embargo, un 13.5% menor que el registrado durante el mismo periodo del año 2004, cuando las compañías pasaron por su peor ejercicio, según cifras de la Oficina Nacional de Estadística.
Los ingresos por ventas de la industria subieron un 0.4%, mientras que el número de coches vendidos aumentó un 18%, lo que confirma el descenso de los precios medios por unidad.
Los 15 mayores fabricantes de coches de China aumentaron su producción en un 4.4% en ese período, pero vieron descender sus beneficios en un 53.2% , mientras sólo tres obtuvieron mayores beneficios que en 2004.
Muchas marcas, sin embargo, se niegan a frenar la producción, que sólo en el mes de septiembre aumentó un 17.1% respecto al mismo mes del año pasado, con un total de 270, 200 coches fabricados.
Los coches más baratos, como las marcas locales Xiali y Chery, aumentaron sus ventas, pero los modelos medios y grandes sufrieron un fuerte descalabro, informó la agencia estatal Xinhua.
La empresa alemana Volkswagen, la primera en penetrar el mercado chino con una firma de capital mixto hace décadas, anunció sus planes de reestructuración de operaciones en China, donde a finales del 2004 poseía un 18% del mercado local.
Otras firmas, como Toyota, anunciaron sin embargo el aumento de sus fábricas, en el caso de la marca nipona destinadas a producir en China motores para el mercado internacional a bajo coste.
De igual forma los altos participantes de la industria automovilística de China esperan que las cifras mejoren para mediados del años 2006.
Los modelos grandes pierden terreno en China.