Las exportaciones panameñas de banano continúan demostrando una baja significativa particularmente reflejada desde la primera parte de la década de los 90, aunque hay que reconocer los años récord de exportación.
Y es que comparados los últimos meses de producción y exportación bananera en millones de cajas contra los últimos dos meses del año anterior, el país exportó un 18% menos de cajas de banano, según indican los reportes de abril del 2002 de la consultora de Investigación y Desarrollo (INDESA).
Este desenvolvimiento indica que en el año 2000 Panamá exportó unos 29.22 millones de cajas de banano mientras que en el año 2001 hubo un descenso alcanzando sólo los 23.58 millones de cajas.
Según Manuel Aizpurúa, representante legal de la compañía Chiriqui Land Company en Puerto Armuelles, las esperanzas para el repunte de la producción de banano están puestas en el provecho que se pueda sacar de los nuevos sistemas de trabajo que permitan recuperar volumen y calidad.
En tanto en Bocas del Toro la situación es diferente y dependerá de la firma de una Convención Colectiva que permitiría salvar la mano de obra directa e indirecta.
Pero confesó que tiene más esperanza de una recuperación del sector, en Bocas del Toro.
Por la huelga de 1998, PAFCO perdió unos 40 millones de dólares y tuvo que reinvertir unos 35 millones de dólares para rehabilitar las plantaciones. En 1998, como consecuencia de otra huelga, la empresa perdió millones de dólares, y se esfumaron miles de puestos de trabajo, dando como resultado un porcentaje general de desempleo de más del 36% porque no sólo se caen los empleos bananeros sino el resto de los sectores.
Tras esa huelga se registró una caída a consecuencia de los 9 meses que no se dieron exportaciones por parte de la Chiriqui Land Company en el Pacífico.
Seguido en 1999 perdió 5 millones, en el año 2000 más de 15 millones y parte de estas pérdidas se reflejaron en el primer semestre del 2001.
Por otro lado, las consecuencias del mercado internacional, la calidad de la fruta, los volúmenes de ésta y la situación laboral han afectado el desarrollo de una industria que en otros años gozó de un repunte económico.
Explicó que no sólo la compañía Chiriquí Land Company está exportando menos hacia la Unión Europea, sino también los productores independientes han bajado sus exportaciones hacia este destino.
"Ese bajón no es por las restricciones en Europa sino porque no se está produciendo la fruta suficiente para abastecer este mercado importante" sostuvo. Agregó que la fruta panameña está siendo recibida a pesar de las restricciones, pero en cantidades menores.
Por otro lado, Aizpurúa informó que en el sector Pacífico la empresa en conjunto con los empleados están aplicando los nuevos sistemas de trabajo que tienden a modernizar las operaciones de la producción y a aumentar la efectividad, pero todavía no hay resultados positivos.
Consideró que es importante que la mentalidad del trabajador se oriente a hacer las labores en la mejor forma posible, buscando salvar volúmenes de frutas que antes se botaban, salvando la calidad para alcanzar grados de eficiencia altos.
En el Atlántico, la empresa está por negociar una Convención Colectiva donde se hará necesario modernizar las actividades bananeras para hacerlas comparables o mejor que la de otros países. En este caso, el sindicato ha presentado una propuesta que es analizada por la empresa para posteriormente presentar su posición.
En ese sentido, Aizprúa indicó que estas negociaciones deben orientarse hacia la competitividad y no a buscar la confrontación, porque esto perjudica a las empresas y a los obreros del sector.