El tema de la posibilidad del lavado de dinero a través de la industria de seguro, si bien requiere mucha prevención dentro de las empresas, también se ha mantenido “oculto” dentro de estos gremios.
Esta fue una de las conclusiones que compartió Franco Rojas, especialista en prevención de actividades ilícitas en la industria de seguros, que se presentó ayer en la clausura del XIV Congreso Hemisférico para la Prevención del Lavado de Dinero y el Combate del Financiamiento de Terrorismo.
“La propia industria lo mantiene oculto o simplemente no lo ha entendido, más bien lo ha comprendido como fraude, y no es lo mismo” destacó Rojas, al conversar sobre el lavado de dinero en el sector asegurador.
El experto informó que no existen cifras que reflejen el impacto del desvío de fondos mal habidos hacia la industria de seguros, sino que hay más que todo estadísticas de fraude.
En este contexto, la Asociación Latinoamericana de Supervisores de Seguros identificó en el 2004 que “la vulnerabilidad de seguro, dependerá de factores tales como la complejidad y las condiciones del contrato, la distribución, el método de pago (en efectivo o mediante transferencia bancaria) y el derecho contractual, entre otros”.
Sin embargo, Rojas reiteró, que aún sin estadísticas, es importante que “los negocios de seguros entiendan que los productos que manejan pueden ser susceptibles a ser utilizados para el lavado de dinero, y que no existe un único producto peligro sino todos”.
Ante la situación, el especialista recomendó poner en práctica en las compañías, el “Sistema de Administración del Riesgo de Prevención del Lavado de Dinero y de la Financiamiento del Terrorismo (SARLAF)”.
“Esta es una herramienta de administración que debemos usar para prevenir el lavado de dinero, increíblemente, este modelo lo usan las empresas de seguros pero no en está área; hay que hacerlo” explicó Rojas.
En Panamá, el tema de la puesta en acción de medidas de prevención del lavado de dinero en los seguros es vista en la Regulación 8 del 29 de octubre de 2008, la que fija multas que van desde 5 mil hasta 1 millón de dólares, entre otras.
Al momento, no existen casos de posible lavado de dinero en las actividades de la industria de seguros de Panamá, situación que Luis Della Togna, superintendente de seguros y reaseguros del país, atribuye a la regulación realizada por esta oficina a lo largo de los años.
“Nuestra plataforma de supervisión ha funcionado hasta ahora, pero con los sismos que provocan las crisis financieras, siempre hay posibilidades de nuevas formas delictivas, que afecten la industria”, anexó. Della Togna, que agregó que “es compresible que las empresas no acepten sus errores, sí los hay en el tema de los riesgos el lavado, porque les afecta la imagen, ante esto deben priorizar en minimizar sus riesgos”.