Economía

Industria editorial en Colombia sigue caída


Lanzamientos como el último de Gabo son excepcionales para este negocio que ha tenido que rebuscarse estrategias, como salir al exterior y conquistar otro tipo de lectores.
El lanzamiento de una obra como Vivir para contarla, la más reciente de Gabriel García Márquez, es el momento con el que todo editor sueña.
Y así lo confiesa el presidente de la Cámara Colombiana del Libro, Enrique González. “En este negocio se vive en una constante apuesta en la que se gana y se pierde. En momentos como este se va a la fija: grandes tirajes, buen precio y una gran aceptación del mercado”, dice.
Pero acepta que se trata de casos excepcionales para la industria, pues de cada 10 libros que saca una empresa solo uno se convierte en Best Seller. Esto ocurre cuando en la primera edición el título vende más de 2,000 ejemplares y sus utilidades permiten cubrir las pérdidas que deja la inversión en los otros nueve.
González también sabe que dentro de los “excepcionales” Gabo se lleva el premio mayor, pues es el autor que más vende en Colombia.
Además, como no hay felicidad completa, resulta que los más vendidos tienen un enemigo común: la piratería, que falsifica un millón de ejemplares al año. Esta industria ilegal, junto con el mercado no autorizado de fotocopias, se queda con 25 millones de dólares anuales en Colombia. En el 2000 la industria legal vendía unos 300 millones de dólares, según datos de la Cámara Colombiana del Libro. González sabe que Editorial Norma aprovechará al máximo este cuarto de hora con Vivir para contarla, que espera vender, de octubre a diciembre, 160,000 ejemplares en la región andina. La empresa está segura de que alcanzará esta cifra en esta primera semana.
Todos en el sector coinciden en que lanzamientos como este ayudan a reactivar el negocio en general, que desde hace 8 años viene de capa caída.
Mientras que en 1994 se vendían en el país 33 millones de ejemplares al año, en la actualidad solo se venden 20 millones. En la disminución han influido la crisis económica y el hecho de que algunos gobiernos municipales y departamentales han desarrollado políticas que no hacen obligatoria la compra de libros por parte de los alumnos.
De hecho, una de las categorías más afectadas es la de textos escolares, que pasó de vender 20 millones de libros en 1995 a solo 7 millones, que es lo proyectado para este año.


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103516
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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