El sector maderero en Panamá está guindado de una rama. Desde hace un año la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) no otorga ni extiende concesiones para la tala de madera, lo que ha provocado el cierre y paralización de algunas empresas ante el desabasteciemiento de materia prima. La situación que no parece cambiar por lo menos para este año.
Según los madereros, ante esta situación, las empresas empiezan a tambalearse y ningún eslabón se salva, desde el de los que cortan la madera, hasta los muebleros que venden el producto final.
Según el tesorero del Sindicato de Madereros de Panamá, Lewys Mon, el futuro aún se ve incierto, porque la época de zafra del sector se da durante los primeros tres meses del año, es decir, que aunque en este momento se concedieran los permisos de tala, nadie tendría oportunidad de sacar la madera antes de que empiecen las lluvias, lo que indica que se quedarán sin madera todo el año.
Una de los puntos que más preocupa a los madereros es que cuando se vence una concesión por derecho, se conceden dos años de prórroga porque así se especifica en los contratos.