El virus de la influenza aviar, aparte de hacer estragos en la industria avícola, amenaza a otra industria alimentaria, la porcicultura.
La misma puede verse afectada por la enfermedad, debido a la detección no confirmada de una variedad del virus, que se considera altamente patógena y se aloja en los cerdos.
Se trata de la cepa H5N1, que en 1994 provocó la muerte de dos niños en Holanda. Ante la situación, los expertos recomendaron separar a los cerdos de las aves infectadas, ya que el virus evoluciona, y puede afectar a los humanos. Sin embargo, la medida no ha sido tomada en serio en los países asiáticos infectados con el virus, lo que pone en peligro la salud pública del mundo.
Aunque Panamá no importa productos desde Asia ni Europa, no por la influenza aviar, sino por los riesgos que trae la peste porcina clásica y la peste porcina africana, la situación permanece controlada; gracias a que se redoblaron los controles cuarentenarios. A pesar de esto, continúa el temor que acarrea el contrabando.
"De nada sirve establecer controles, si la humanidad no adquiere conciencia, porque al contrabandear un producto que está infectado, el país entero correría peligro", recalcó Dimas Espinoza, presidente de la Asociación de Veterinarios de Panamá.
Por su parte, Aníbal Bocaranda, presidente de la Asociación Nacional de Porcicultores, detalló que esta industria cumple estrictamente con las normas sanitarias para evitar el contagio de los animales con este tipo de enfermedad y con cualquier otra, como lo son la fiebre aftosa, la peste porcina clásica y la peste porcina africana. Pestes de las cuales, Panamá es libre. Muestra de ello, es la reciente certificación que solicitó ante el Organismo Internacional de Epízootias (OIE).
Actualmente, la industria porcicultora sacrifica más de 30 mil cabezas de cerdo por mes, y suple al mercado nacional. También, se realizan importaciones del rubro desde Estados Unidos, según lo dicta el acuerdo pactado con la Organización Mundial del Comercio (OMC) que permite la importación anual de 800 toneladas de cerdo.
Hasta la fecha, el virus de la gripe aviaria o influenza aviar ha cobrado 18 vidas humanas, y un millar de pérdidas a más de 3 países en Asia, hasta expandirse.
Por ello, tanto la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), la Organismo Internacional de Epízootias (OIE) y la Organización Mundial de Salud (OMS) consideran que es necesario aplicar una estrategia selectiva, que incluya la vacunación de las aves, para ayudar a combatir la influenza aviar.
La medida fue consensuada por los organismos, ya que a través de una campaña de vacunación selectiva para las aves de corral se impediría que la epidemia se siga difundiendo.