Industria y pescadores luchan por cuotas
Pero, el 68 % de las pesquerías chilenas que se administran bajo el sistema de cuotas individuales transferibles de pesca están colapsadas o cerca de la sobreexplotación, según datos oficiales de 2010.
El sector pesquero de Chile está estos días en pie de guerra por la reforma de la ley que regula la industria y a los pescadores artesanales, en un país que es el séptimo productor mundial de pescado, pero cuyos caladeros presentan altos índices de sobreexplotación.
La nueva Ley de Pesca -apadrinada por el ministro chileno de Economía, Pablo Longueira- se tramita actualmente en el Congreso, mientras miles de pescadores se han manifestado en el litoral del país, con más de 5.000 kilómetros de costas, contra una normativa que consideran perjudicial.
El Ejecutivo, que cuenta con el apoyo de los industriales, defiende que esta ley es necesaria para dar sostenibilidad al sector ante la sobreexplotación de los recursos, pero los pescadores responsabilizan de ese colapso a las empresas y temen que los cambios consoliden la "privatización" del mar.
Según cifras oficiales, la pesca extractiva da empleo a unas 128.000 personas, de las que 86.132 son pescadores artesanales, de quienes a su vez dependen 5.000 empleos indirectos.
En tanto, el sector industrial ocupa a unos 5.000 trabajadores en las flotas y a 32.000 en las plantas procesadoras.
Jurel, merluza, congrio, anchoveta, camarón y langostinos son las principales especies de la pesca extractiva, que representó el 0,4 por ciento del PIB en 2011, año en que las exportaciones ascendieron a 1.401 millones de dólares, a los que se sumaron otros 3.488 millones de la acuicultura.