Los industriales panameños, que representan poco más del 11% del PIB del país, demandaron hoy al gobierno la aprobación de la ley de fomento industrial y remover obstáculos que afectan la competitividad y exportaciones.
Durante la toma de posesión de su junta directiva, Valerio De Sanctis, nuevo presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), expresó su preocupación por la falta de aprobación de la ley de fomento industrial, en cuya redacción han colaborado, frente al apoyo que sí han recibido sectores como el turístico y portuario.
"Además de las ventajas naturales que propiciaron estos importantes centros de actividad económica debo agregar que cada una tiene una ley marco que les brinda facilidades, incentivos y beneficios fiscales de distinta índole que les permite desarrollar sus actividades de forma competitiva", agregó en su discurso.
De Sanctis dijo que "en nuestro caso no contamos con una ley marco. La industria nace con la república, creció junto a ella, pero tiene un techo, que son nuestras fronteras. Le resulta más difícil competir en un mundo globalizado con ventajas de economías de escala, financiamientos y subsidios de exportación y producción disimulados o no".
Desbalance.
"Otro desbalance que repercute negativamente en los secto res productivos y que afecta a toda la población es el elevado costo de la energía eléctrica, el más alto de la región, lo cual le resta competitividad a la producción de la industria siendo desplazada por nuestros vecinos, que pueden colocar los mismo productos a precios mas bajos, porque gozan de mejor tarifa eléctrica", reseñó.