Con más de 35 años en el sector de los productos alimenticios, Industrias La Doña al igual que otras empresas panameñas ha tomado la decisión de encarar el futuro adoptando las nuevas normas de certificación que aseguren la calidad de sus productos en los mercados y con ello, la conquista del mercado de Estados Unidos, país hacia donde dirige sus objetivos esta empresa.
Para lograr este fin, esta industria adoptó la reglamentación del MINSA, consistente en el Sistema de Análisis de Riesgo y Puntos Críticos de Control (ARPCC o HACCP) en las Plantas y Establecimientos que procesan, transforman y distribuyen productos cárnicos, productos lácteos, productos pesqueros y otros alimentos para consumo humano en el territorio nacional.
Javier Sobrino, gerente administrativo de La Doña, quien diseñó el proyecto para la empresa, explicó que en la primera etapa se implementó el HACCP, el cual consiste en tres manuales, entre ellos el de buenas prácticas, y el de sanitización. Sobrino explicó que a través de estas prácticas, se busca brindarle un mejor servicio al cliente, que los productos llegue inocuos y lograr exportar, sobre todo, hacia EU.
Para los efectos de esta reglamentación, se incorporan a la misma todos los manuales y guías sanitarias que se elaboren con la finalidad de coadyuvar en el desarrollo del sistema. Todos los manuales deberán ser aprobados por la Autoridad Sanitaria Competente, con funciones normativas del MINSA.
Destacó que muy pocas empresas en Panamá han adoptado este sistema. Dicha regulación rige para las compañías dedicadas a los procesos de elaboración de productos alimenticios. Sin embargo, como ésta no se ha reglamentado, no se está exigiendo a las industrias que la cumplan.
Industrias La Doña implementó la reglamentación a través de la aprobación de un proyecto con FOMOTEC por el orden de los 20 mil dólares y con esto se pudo desarrollar e integrar el Sistema de Análisis de Riesgo y Puntos Críticos de Control.
José Sobrino, director de la empresa aclaró que dieron este paso para poder subsistir en el mercado nacional y pensar en algún momento en exportar porque el mercado panameño es muy pequeño y es necesario mirar hacia otros países. "Con todos los procesos que se dan a nivel mundial en materia comercial ya nos está llegando la competencia del exterior, así que tenemos que pensar en defendernos primero y luego seguir" sugirió.
Esta industria distribuye entre otros productos especies, sazonadores, cremas, y avenas y otras salsas. Sin embargo, no escapa de los problemas de tipo comercial entre ellos los costos de electricidad, la mano de obra, que es más cara que en el resto de los países de Centroamérica, entre otros aspectos. Sobrino padre aseguró que, al integrar esta regulación, la empresa intenta llegar a la comunidad latina de los EU que pudiera convertirse en el mercado de los productos que produce La Doña .