La inestabilidad social y política que vive Venezuela desde hace meses no es precisamente un imán para los turistas, así lo reconocen representantes del sector, golpeado por un desplome en los índices de visitación.
En comparación con el año pasado la llegada de turistas ha disminuido un 30% debido a la crisis política, también el turismo interno es golpeado ya que los bolsillos han sufrido por la devaluación"", dijo a la AP el presidente del Consejo de Turismo (Consetur) Alvaro Montenegro. La entidad reúne entre otros a los gremios de hotelería, líneas aéreas y agencias de viajes.
Montenegro reconoció que el encarecido movimiento de visitantes este año tiene un efecto negativo que se extiende a hoteles, vuelos internacionales y otros servicios como restaurantes y transporte interno. Como ejemplo citó el cese de operaciones a partir de enero de la compañía estadounidense United Airlines, lo que dejará sin empleo a 90 personas.
En el caso de los hoteles, los establecimientos apenas alcanzan una ocupación promedio a nivel nacional del 25%, detalló el presidente de la Federación de Hoteles Hugo Arriojas.
Un caso grave se nota en la isla de Margarita, principal destino turístico de Venezuela, donde han cerrado 12 locales. Tanto Arriojas como Montenegro destacaron que el turismo es una actividad muy sensible a los problemas de inseguridad social e inestabilidad política como los que vive actualmente Venezuela.
La situación actual nos preocupa mucho, no solo como sector, sino también como ciudadanos... vemos que es cada vez peor y con el llamado a un paro nacional a partir del 2 de diciembre, aún más"", dijo Montenegro.
La oposición que exige la renuncia del presidente Hugo Chávez convocó la semana pasada al que será el cuarto paro en menos de un año, lo que se da en medio de negociaciones entre ambas partes con la mediación del secretario de la OEA César Gaviria.
Para Montenegro, el panorama para el turismo se complicó además tras una advertencia a los viajeros emitida por el departamento de Estado de EU el pasado 6 de noviembre. Ese "warning" sobre viajar a Venezuela no solo afecta muchísimo la llegada de estadounidenses, sino de otros, porque todo el mundo ve esas advertencias"", expresó. No obstante, el sector mira optimista el 2003, en el que esperan un repunte gracias a un novedoso plan de mercadeo que promoverá al país como un destino light"" de aventura.
Según Montenegro, pretenden convertirse en una competencia directa para países con una oferta similar, como Costa Rica, para, en un lapso de cinco años, la industria turística venezolana reciba dos millones de visitantes al año. Queremos vendernos como un multidestino, no solo ofreciendo playa y sol, sino jungla, montañas, llanos y los Andes, entre otros"", dijo.