La inflación en China, la economía de más rápido crecimiento entre las mayores del mundo, se aceleró en octubre con el aumento de los precios de la comida, aumentando la presión para que el banco central eleve los tipos de interés por sexta vez este año.
Los precios al consumidor subieron 6,5% desde un año antes, igualando el máximo de la década alcanzado en agosto, después de avanzar 6,2% en septiembre, dijo la Oficina Nacional de Estadísticas.
Ello fue superior a la estimación mediana de 6,3% de 20 economistas encuestados por Bloomberg News.
Los precios de la carne de cerdo subieron 55%, los costos de las verduras tuvieron un alza de casi 30 % y tres personas murieron la semana pasada en una estampida por aceite de cocinar en Chongqing.
Los crecientes costos de la comida amenazan con atizar revuelos, alentar demandas de aumentos salariales y socavar la estabilidad de una economía que creció 11,5% en el tercer trimestre.
"La inflación en los precios de la comida se ha expandido a otras categorías: los precios de la energía, el trabajo y los activos'', dijo Chris Leung, economista primero de DBS Bank Ltd. en Hong Kong.
"Todos en China están sintiendo la inflación, especialmente los pobres''. Leung vaticina otro aumento de tasas este año.
El rendimiento en pagarés a un año emitidos por el banco central subió ayer, desde la venta hace una semana, por las conjeturas de que los tipos de interés subirán. Los pagarés se vendieron a un rendimiento de 3,94%, un incremento de 0,15 puntos porcentuales.
El yuan cotizaba a 7,4307 frente al dólar a las 16:35 en Shanghai después de cerrar a 7,4123 ayer. El índice de acciones CSI 300 cayó 0,8%.
El primer ministro Wen Jiabao visitó a personas pobres en el distrito de Dongcheng en Pekín, expresando preocupación por el alza inflacionaria y comprometiéndose a estabilizar los precios, dijo el gobierno.