Una fuerte recesión económica, una marcada depreciación del bolívar y una inflación que trepó a 18.3 % en el último año, según informó ayer el Banco Central, está golpeando con fuerza el bolsillo de los venezolanos.
El quinto exportador mundial de petróleo, donde sus 25 millones de habitantes viven sobre las mayores reservas de crudo fuera del Medio Oriente, registró una contracción económica de 4.2 % en el primer trimestre del 2002, frente al mismo período del 2001.
Además, la balanza de pagos registró un déficit de 3,701 millones de dólares, debido a una caída de 30 por ciento de las exportaciones de crudo.
Por si fuera poco, el gobierno ya ha dicho que este año posiblemente la economía decrezca, o con mucha suerte cierre con cero crecimiento, si hay éxito con la puesta en marcha de un ajuste fiscal para poder cubrir levemente necesidades de financiamiento por casi 9,000 millones de dólares.
El Banco Central de Venezuela (BCV) informó ayer que la inflación de mayo subió a 1.1 %, menor que el 1.5 % del mismo mes del 2001, y también inferior que el 2.1 % en abril.
No obstante, la aceleración de los precios en lo que va de año llevó a la inflación analizada a mayo hasta 18,3 por ciento, frente a 12,6 por ciento en el año previo; y a la acumulada entre enero y mayo a 10,5 por ciento, muy superior al 4,9 por ciento en el año pasado.
En un exagerado optimismo, según analistas, el gobierno había previsto que la economía creciera en el 2002 en 4.1 % y que la inflación cerrara en 10 %. Pero una baja en los vitales ingresos petroleros redujo las previsiones en febrero, con un crecimiento a entre 1.0 y 2.0 % y duplicara la estimación de inflación.
Ahora, está previsto que el gobierno haga una nueva estimación pero analistas ya calculan una contracción de al menos 2.7 % y una inflación no menor a 30 %.
La aceleración de los precios, que registra la inflación, ha estado tomada de la mano de la depreciación del bolívar que, según cálculos de Reuters, alcanza 33 % en lo que va de año. Sólo en la última semana, la pérdida del valor del bolívar, otrora una de las monedas más sólidas de la región, alcanzó 11.4 %, en medio de las expectativas de unas medidas económicas anunciadas por el gobierno, que fueron catalogadas como analistas como “tímidas” ante el tamaño del problema económico.
La depreciación se aceleró desde febrero, cuando el gobierno de Hugo Chávez decidió abandonar un sistema de bandas cambiarias para dejar flotar al bolívar, en medio de una contundente fuga de capitales y ante el deterioro de la economía y del recalentamiento del clima político.
Inflación, recesión y depreciación golpean bolsillo
El gobierno ya ha dicho que este año posiblemente la economía decrezca, o con mucha suerte cierre con cero crecimiento.