La inflación en Brasil, que se disparó en 2002 tras una fuerte devaluación del real, volvió a crecer de acuerdo al último dato oficial divulgado ayer y correspondiente a mitad de febrero, cuando se elevó 2.19%, por encima del 1.98% de un mes antes.
El medidor fue el Indice de Precios al Consumidor Amplio (el indicador oficial de la inflación en Brasil) calculado a mitad de mes, es decir, del 15 de enero al 12 de febrero, por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), que muestra claramente que la inflación se resiste a caer.