El sector informal y la agricultura tradicional, actividades que no tienen ingresos ni días laborales fijos, suman un 63% de las personas empleadas de Centroamérica, mientras un 29% trabaja en el sector privado y un 8% en el público.
"El trabajo de ese 63% es muy precario. Los niveles de ingreso son insuficientes porque generalmente están por debajo del salario mínimo", aseguró Miguel del Cid, director adjunto de la Oficina Subregional de la OIT para Centroamérica y la República Dominicana.
Según la OIT, el país con la tasa más alta de desempleo en la región es Panamá, con un 11,8%, seguido por El Salvador (6,8%), Costa Rica y Nicaragua (6,6); y Guatemala y Honduras (5,9).
Estos datos, actualizados hasta el 2004, indican que las mujeres tienen más dificultad para conseguir trabajo, pues el 12,3% de ellas está desempleada, mientras que en los hombres la cifra es de 6,4%.