La estatal brasileña de administración aeroportuaria Infraero pretende expandir su actuación a otros países, en particular de América Latina, después de la reciente privatización de tres importantes aeropuertos, informó ayer la prensa digital.
“El fin del monopolio (de Infraero) nos va a hacer más creativos y por eso voy a tener que buscar más mercados, e iremos detrás de esos mercados, sea aquí o en el exterior”, señaló al portal G1 de la cadena Globo Gustavo do Vale, presidente de la estatal.
Do Vale calificó como una “decisión estratégica” la intención de prestar servicios en el país para las empresas que se adjudicaron la administración de los aeropuertos y en el exterior, como “realizar negocios en otros países de América Latina”.
“Infraero tiene la experiencia adquirida a lo largo del tiempo, que nadie tiene en Brasil”, apuntó el funcionario.
El Gobierno brasileño privatizó el pasado lunes tres de los principales aeropuertos del país para poder acelerar las inversiones que necesita para atender la creciente demanda aérea y ofrecer la infraestructura requerida de cara al Mundial de Fútbol Brasil 2014 y a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
Los consorcios que se adjudicaron las concesiones para modernizar y gestionar por un período de 20 a 30 años los aeropuertos de Guarulhos y Campinas, en Sao Paulo, y el de Brasilia ofrecieron por las licencias un total de unos 14.214 millones de dólares, valor un 347.9% superior al mínimo exigido, según la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC). El aeropuerto de Guarulhos, que es el de mayor movimiento de Brasil, será administrado en los próximos 20 años por un consorcio.