El desarrollo de una infraestructura que acompañe el crecimiento y la prudencia en materia fiscal como herramienta defensiva ante los posibles vaivenes en el actual contexto de incertidumbre económica internacional son los dos principales retos de América Latina, informó ayer el FMI.
El director para el hemisferio occidental del FMI, Alejandro Werner, presentó en Montevideo el informe Panorama Económico Regional para América Latina y el Caribe, que revela un crecimiento regional del 3.4% para 2013 y del 3.9% para 2014, impulsado por la abundancia de financiación y la demanda de materias primas.
En una entrevista con Efe al terminar la presentación, Werner indicó que “en términos regionales” la economía está “sana” y “con niveles de vulnerablidades bajas”. Por ello, instó a las economías a aprovechar unas condiciones favorables externas “que no durarán eternamente” y sentar las bases de un “crecimiento sostenido”.