El grupo financiero holandés ING salió al paso de los rumores que indican que necesita capital de manera urgente, pero no logró frenar el desplome de sus títulos, que terminaron la sesión bursátil con una caída del 27%.
"La posición de capital de ING están en línea con los objetivos establecidos a pesar de las turbulencias en los mercados durante el tercer trimestre", señaló la entidad en un comunicado. Según los medio el Gobierno holandés podría estar ultimando una operación de rescate.