Inglaterra es la favorita para ganar el grupo B y para dar el siguiente paso en el largo camino que espera le lleve a reclamar el máximo galardón futbolístico, 40 años después de haberse coronado campeón mundial en su propio país.
No obstante, Suecia, veterano contendiente en estas lides con su 11ª aparición en el certamen, será un rival duro de roer, pues aspira a mejorar su resultado de hace cuatro años: la fase de octavos.