El cambio climático y la amenaza de recesión en Estados Unidos, que ha desatado una ola de pánico en los mercados bursátiles, estarán en el corazón de los debates que, desde hoy, y hasta el día 27, celebrará el Foro Económico Mundial en la localidad suiza de Davos, convertida en una auténtica fortaleza.
Más de 2.500 participantes de 88 países asistirán a esta tradicional cita anual de líderes políticos y económicos, en un ambiente de pesimismo frente al futuro, ante la magnitud de esos desafíos.
En su reciente informe "Riesgos Globales 2008", el Foro Económico Mundial advertía de que la magnitud de la crisis de liquidez causada por las hipotecas de alto riesgo ("subprime") podía precipitar una recesión en EE.UU., a lo que se sumaba la tendencia alcista de los precios del petróleo y de los alimentos, como consecuencia de la interrelación entre distintos riesgos.
Ahora se ha incorporado al escenario pesimista el derrumbe que registran las bolsas mundiales, que el lunes vivieron un verdadero shock, con un hundimiento de los valores que no se había visto desde los atentados de Nueva York.
De otros dos desafíos que afronta el mundo, el cambio climático y el terrorismo, hablará en la sesión inaugural del Foro de Davos la secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, mientras la estación alpina está bloqueada por tierra y aire precisamente para evitar un posible ataque terrorista.
La presencia de grupos antiglobalización y anticapitalistas que protestan tradicionalmente contra esta cita de los poderosos ha ido en descenso en los últimos años.