El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, aseguró que la empresa Oleoductos de Crudo Pesado (OCP) Ecuador, integrada por varias compañías internacionales, supuestamente ha incurrido en prácticas que permitieron la evasión de impuestos por lo que anunció la renegociación del contrato.
En su informe semanal de labores, Correa recordó que, entre otros accionistas de OCP, figura la empresa hispano argentina Repsol-YPF, la francesa Perenco y la brasileña Petrobras.
Correa dijo que el oleoducto de crudos pesados se financió en parte "con deuda pero de las propias empresas dueñas", que aparece con tasas de interés de hasta el 21% cuando estaban en hasta 6 %.
"Por qué no aportaron capital en vez de darse préstamos? para eludir impuestos", señaló Correa, al reiterar que parte de la financiación del OCP fue con préstamos de los propios socios y préstamos a bancos internacionales.
El OCP acabó costando como 1.500 millones de dólares, indicó al señalar que el aporte de capital fue "sólo 55 millones" y "475 millones, préstamos de los propios dueños, que debió ser aporte de capital, a tasas de interés ficticiamente altas, 18%, 20%, y 900 millones préstamos a bancos internacionales", explicó.
Apuntó que los usuarios del servicio de transporte OCP son los mismos accionistas.
El gobernante dijo que también hubo problemas en el negocio por el costo del transporte del crudo por el que OCP lleva el petróleo desde la Amazonía a la Costa ecuatoriana.
El presidente expresó que al Gobierno "no lo van a engañar", les pidió que "no jueguen con fuego" y añadió que OCP también ha afectado al Estado.