El G20, integrado por los siete países más ricos (G7) y 13 economías emergentes, entre ellas Brasil y México, abrió su foro anual en Berlín con una agenda cargada -petróleo, capitales, deuda- y, como telón de fondo, un dólar en sus niveles históricos más bajos.
Sin Argentina, pero con Brasil y México, además de una decena más de países emergentes y de los industrializados del G7, el G20 pretende luchar contra las "amenazas al sistema financiero internacional", dijo en la apertura Hans Eichel, ministro alemán de Finanzas, cuyo país preside este año el foro.
El G20 abogará por la existencia de "flujos estables de capitales en los países emergentes y por un proceso justo para reducir las deudas" de las naciones más pobres, añadió.
Esa disposición fue bien acogida por las delegaciones brasileña y mexicana, cuyos países sufrieron severas crisis en los años 1990, alimentadas en algunos casos por capitales volátiles. "Hemos debatido esos mecanismos preventivos, así como códigos de conducta" para evitar la inestabilidad financiera, dijo a la prensa el gobernador del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, tras las primeras horas de trabajo del G20.
Los ministros de Finanzas y gobernadores de Bancos Centrales del G20 dedicaron la jornada del sábado a un "análisis macroeconómico" y los efectos de los elevados precios del petróleo, relató el ministro italiano de Finanzas, Domenico Siniscalco. El crecimiento económico mundial seguirá siendo sólido en 2005, aunque con un ligero freno por las cotizaciones del crudo, coincidió Siniscalco con otros responsables del G20.
Tras un "consenso" sobre la necesidad de transparencia en materia de fiscalidad, el debate se centró, entre otros, en los problemas del envejecimiento de la población mundial, la globalización y la integración regional, relató el ministro.
Por otra parte, la delegación alemana confirmó en Berlín un acuerdo de principio en el Club de París para condonar el 80% de la deuda de Irak, de un total de 120,000 millones de dólares. Los debates del G20 se celebraron a puerta cerrada en un céntrico hotel de Berlín.
Pero es la debilidad del dólar -que afecta a las exportaciones europeas, japonesas y también latinoamericanas- lo que constituye la principal inquietud del G20, aunque no figure en su agenda.
Inicia reunión del G20
En el año 2005 la presidencia de este foro, creado en 1999, será ocupada por China.