Transparencia
- La Comisión Europea (CE) considera que el supuesto espionaje estadounidense a Europa no debe afectar la negociación para un tratado de libre comercio entre las dos partes.
- Sin embargo, subrayó que será necesaria más "transparencia" para que el proceso tenga éxito.
- La UE ha dejado claro que “para que una negociación tan amplia y ambiciosa tenga éxito, tiene que haber confianza, transparencia y claridad” entre las partes.
- Francia advirtió que las negociaciones con Washington solo se iniciarán si la administración estadounidense da "garantías" de que ha puesto fin al espionaje de los europeos.
- El colegio de comisario solicitó a la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, coordinar las posturas de las instituciones de la UE y de los Estados miembros y que continúe los contactos con EE.UU.
Los equipos negociadores de la Unión Europea (UE) y de Estados Unidos (EE.UU.) dieron inicio ayer a las conversaciones sobre un ambicioso acuerdo transatlántico de comercio e inversiones, que conduciría a crear la mayor zona de libre comercio del mundo.
A primera hora de la mañana de ayer, los representantes de la UE y EE.UU. abrieron el diálogo en el Centro de Conferencias de la Casa Blanca en la capital estadounidense, según confirmaron a Efe participantes en la negociación.
En esta primera ronda, durante cinco días, ambas partes tratarán de establecer las bases de las negociaciones en torno a una veintena de mesas de trabajo.
El amplio plan incluye áreas como comercio electrónico, regulación y normativa, transporte, agricultura, servicios financieros, medioambiente, inversiones, derechos de propiedad internacional, textiles, barreras comerciales y competencia.
Entre los temas que se anuncian ya como obstáculos figuran las ayudas y acceso a los mercados agrícolas a los dos lados del Atlántico, así como las subvenciones a los respectivos gigantes aeronáuticos Boeing y Airbus.
El ministro de Comercio e Inversión británico, Lord Green, emitió ayer un comunicado en el que aplaudía el lanzamiento de las negociaciones por su potencial para "impulsar" las economías transatlánticas e instaba a luchar por "el acuerdo más ambicioso para sacar el mayor partido al mayor acuerdo comercial de la historia".
De aprobarse el acuerdo, el denominado Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP, en inglés) supondría la mayor zona de libre comercio global, y representaría el 50% de la actividad económica mundial y el 30% del comercio global.
La UE es el principal socio comercial de EE.UU. y viceversa, y ambos generaron en 2012 cerca de $640,000 millones en intercambios bilaterales.
Las conversaciones, finalmente, no sufrieron retrasos, como se había temido la pasada semana, después de que se revelara el supuesto espionaje masivo telefónico a algunos órganos y sedes de la UE por parte de EE.UU., lo que provocó que varios países europeos solicitaran un aplazamiento.
A propuesta del secretario de Justicia de EE.UU., Eric Holder, se ha organizado en paralelo un diálogo bilateral sobre protección de datos y privacidad en las comunicaciones.