Felicidades! Ha llegado usted exitosamente a una etapa significativa en el desarrollo de su negocio. Al haber logrado establecer unas bases sólidas a través de una cuidadosa planificación y etapa preoperativa, está usted listo para lanzar su producto o servicio.
Su tarea no ha terminado aún, sin embargo, hay que tomar en cuenta varios aspectos en esta etapa tan importante. Como mencionamos, el inicio de operaciones se caracteriza más que todo porque es el momento en que realizamos el lanzamiento de nuestros servicios, en otras palabras, es el momento en que iniciamos nuestras actividades comerciales - ¡las ventas!
Es en esta etapa en la que le dejamos saber a nuestro público que existimos y que estamos ofreciendo un producto o servicio que pensamos satisface adecuadamente sus necesidades.
¿Significa esto que nuestra labor como empresarios ha terminado? Definitivamente que no. Durante las primeras fases del inicio de operaciones es cuando más nuestra empresa nos necesita.
Recordemos que en las etapas preoperativas todo era gasto. Así mismo, al iniciar operaciones no sólo estamos gastando todavía (realmente el gasto nunca cesa), sino que también estamos involucrados en aspectos comerciales - atendiendo llamadas, clientes, mostrando productos, realizando presentaciones a clientes importantes, coordinando eventos de mercadeo, entre otros. Si pensábamos que durante las preoperaciones estábamos ocupados, una vez que iniciamos operaciones lo estaremos doblemente.
Mucho cuidado aquí, ya que la tendencia de muchos empresarios jóvenes e inexpertos es pensar que en esta etapa pueden "delegar" su negocio a otra persona (llámese Gerente o Administrador) y que el trabajo ahora trasiega a esperar a recibir los retornos de su inversión. Esta es la equivocación más grande y grave que podemos hacer.
La labor empresarial nunca termina, y debido a las complejidades que pueden surgir en estas tempranas etapas es precisamente aquí donde el negocio realmente se logra o nunca despega del todo.
No es mala costumbre delegar algunas funciones, pero nuestra recomendación es que usted mismo realice las primeras ventas. Hasta cierto punto gran parte de lo que los clientes compran es la imagen del empresario que representa la empresa - ¡a usted! También, esta etapa está caracterizada por la necesidad de tener que realizar ajustes a nuestro plan comercial.
Usted es la persona más calificada para evaluar la efectividad de su plan para así tomar cualquiera decisión de cambio rápidamente. Una vez iniciamos operaciones y generamos ventas llegamos a percibir parte de los frutos de nuestros esfuerzos - nuestros primeros ingresos.
No hay nada más placentero que despertar a la realidad de que sí, sí hay gente que está dispuesta a pagarnos por lo que ofrecemos. Bueno, esto es apenas un pequeño paso.
Lo que continúa es un poco más complicado - ¿hay suficientes clientes como para llegar al punto de equilibrio y que nuestra empresa sea autosostenible?
Al fin de cuentas es casi secundario, el hecho de recibir ingresos en las primeras etapas, porque lo más seguro, es que éstos todavía no son suficientes para autosostenernos (son menores a los gastos), por lo que nuestra empresa todavía estará perdiendo dinero (recordemos - déficit operativo). Imaginemos que una vez que se da el inicio de operaciones, es el equivalente al disparo del juez de meta en una carrera de tiempo.
Al iniciar esta carrera sólo contamos con el tiempo planificado para llegar a la meta. Si no logramos llegar en el tiempo pronosticado, se nos acabarán los suministros (dinero) y nunca lograremos nuestra meta.
Esta carrera no es fácil, estará llena de obstáculos, por lo que es aquí donde realmente ponemos en práctica nuestras cualidades empresariales de seguir nuestro plan establecido, evaluar la realidad y tomar acciones correctivas rápida y eficientemente.