El juicio por fraude y evasión fiscal del magnate ruso Platon Lebedev, de 44 años, uno de los principales accionistas de Yukos, el primer grupo petrolero de Rusia, se abrió ayer en un tribunal de Moscú.
Sin embargo, el tribunal suspendió la sesión rápidamente, hasta el 28 de mayo, a pedido de los abogados de Lebedev, que fue detenido el 2 de julio pasado, acusado de "robo con estafa a gran escala".
La detención de Lebedev marcó el inicio del escándalo de la petrolera rusa, que sacudió durante varios días a los mercados y que ha llevado a sus seis principales accionistas a la cárcel o al exilio.
El juicio del ex presidente y principal propietario del grupo, Mijail Jodorkovsky, debe abrirse en los próximos días en Moscú.
Paralelamente, la petrolera rusa recibió una notificación de sus acreedores en la que se le advierte del "riesgo de insolvencia" que pesa sobre el grupo, tras el reembolso de un crédito de 1,600 millones de dólares.
Yukos recibió una notificación similar a fines de abril por un crédito de 1,000 millones de dólares debido a la paralización de los activos de la petrolera rusa decretada el pasado 16 de abril por la justicia rusa, que le reclama importantes impagos fiscales.
Los analistas consideran que las acciones judiciales contra Yukos se emprendieron por orden del Kremlin.