Taylor Wimpey, la mayor inmobiliaria del Reino Unido, cerrará 13 de sus 39 oficinas regionales y despedirá a 900 trabajadores como consecuencia de la ralentización del sector, anunció ayer la compañía en un comunicado al supervisor de la Bolsa de Londres.
Asimismo, la inmobiliaria indicó que, debido a "las condiciones del mercado", ha sido incapaz de conseguir la ampliación de capital anunciada.
La compañía señaló que sus principales mercados están sufriendo una "importante ralentización" que se caracteriza por una menor tasa de ventas semanales y por unos menores precios de las viviendas.
Taylor Wimpey prevé que el mercado británico se mantendrá "débil" durante todo 2008 y no espera que se recupere en el corto plazo.
Por su parte, la inmobiliaria percibe esa misma debilidad en el mercado estadounidense y, aunque considera que éste se ha estabilizado, señala que no espera una recuperación, como pronto, hasta el próximo año.