Panamá posee una tierra fértil para los negocios y los cultivos, aunque muchas veces no se exploten sus potenciales de forma adecuada y rentable.
Sin embargo, hay quienes valoran el potencial de los terrenos para los cultivos y no solamente prueban con semillas nacionales, sino que se arriesgan y le apuestan a la siembra de frutas exóticas provenientes de otras latitudes.
El objetivo de estos proyectos es beneficio económicos a mediano plazo, a través de la colocación del producto en el mercado local.
No obstante, las aspiraciones van más allá y con el tiempo esperan penetrar en el mundo de las exportaciones.
Generalmente, estos proyectos nacen de entidades estatales que luego los trasladan a productores, quienes reciben capacitación y apoyo para el desarrollo de los cultivos.
Aunque parezca una tarea fácil, estos cultivos son delicados, ya que necesitan adaptarse al clima de Panamá y al terreno que muchas veces es diferente al de los países de proveniencia.
Las frutas que se producen en Panamá poseen una alta aceptación en los mercados internacionales, sobre todo en Norteamérica y Europa, lo que hace que proyectos como estos puedan tener éxito, si reciben la asesoría adecuada.