Los países miembros de la Organización Mundial de Comercio insistieron ayer ante su Consejo General en la voluntad de concluir la actual ronda de negociaciones multilaterales para el 1 de enero de 2005, como se acordó al lanzarla en Doha.
Tanto el llamado G-20 de países en desarrollo, liderado por Brasil y México y que se reunió la pasada semana en Brasilia, como la Unión Europea, que estuvo representada en esa reunión por el comisario de Comercio, Pascal Lamy, expresaron su compromiso con esa fecha, afirmó el director general de la OMC, Supachai Panitchpakdi.
El presidente del Consejo General, Carlos Pérez del Castillo, se hizo también eco en conferencia de prensa de ese deseo general, aunque criticó que "las manifestaciones verbales de compromiso no se traduzcan luego en hechos concretos".
Pese al compromiso proclamado con la ronda, la reunión del Consejo General, que había sido planteada inicialmente como de "altos funcionarios", las celebraron finalmente embajadores ya que muy pocos países tuvieron representantes llegados de sus capitales.
Dada la falta de acuerdo en los asuntos clave de estas negociaciones, empezando por la agricultura, el Consejo General no sirvió para relanzar un proceso que había quedado paralizado tras el fracaso de la reunión ministerial de septiembre en la localidad mexicana de Cancún.
Tras varias semanas de consultas informales con distintos grupos de países, Pérez del Castillo propuso a los países reanudar los trabajos en los diferentes grupos negociadores una vez que se elija, en febrero, a quienes deberán presidirlos durante el próximo año.
Muchos dudan de que entre febrero y diciembre los 148 países miembros se pongan de acuerdo en los numerosos temas pendientes, sobre todo habida cuenta de que es un año de elecciones.