Una inspección a los trabajos que realiza el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), en el Pacífico, realizaron ayer las autoridades para conocer las condiciones en las que laboran sus colaboradores que suman más de 1,000 personas.
Desde el paro de labores por parte de los trabajadores, realizado en el mes de julio, las autoridades habían realizado una serie de recomendaciones al consorcio entre las que se encontraban proveer de agua potable a sus colaboradores y ofrecerles un espacio donde pudieran refugiarse en caso de lluvia.
El administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Alberto Alemán Zubieta, dijo que el consorcio ha cumplido con la mayoría de las recomendaciones que se le hicieron, incluso tuvieron que acelerar algunas cosas; lo primero fue instalar la enfermería y hacer las fundaciones para el área de los comedores.
“Ellos calculan que para finales del próximo mes, deben tener todas las áreas instaladas y que la demora es que hay cosas que se traen de distintas partes del mundo y hay que montarlas. Este es un proyecto muy grande que requiere de muchas cosas temporales para los empleados que son unos 1,080", agregó.
Por su parte, el director ejecutivo del GUPC, Antonio Zaffaroni, dijo que su plan de movilización de las instalaciones arrancó de cero con algo provisorio, mientras se iba cambiando a algo mucho más conveniente, cómodo y eficiente para ser usado por los obreros, que sumados a los subcontratitas alcanzan poco más de 1,700 personas.
Destacó que a fin de año va a estar andando la planta procesadora que actualmente está en construcción y para ese tiempo, habrá muchas personas más trabajando y utilizando las instalaciones que serán definitivas.
En tanto, la ministra de Trabajo, Alma Cortés, señaló que había una situación en el área de los vestidores y en el agua potable, donde ya se hicieron los correctivos.