Economía

Instituciones de crédito van por la recuperación

Las instituciones de crédito tienen puestas sus esperanzas en que más personas soliciten préstamos para la apertura de un negocio propio, según Benavent, expresidente de la (APC)


Pese a que los expertos advierten una recesión en América Latina, las instituciones financieras en el país, estiman que el ciclo de la economía comienza a ubicarse nuevamente en subida. Incluso, visualizan que las proyecciones de Panamá hacia el año 2003 se tornan positivas.
Las expectativas del sector se fundamentan en aspectos como: la conclusión de importantes inversiones, el inicio de una campaña política, el año del Centenario de la República, el Miss Universo y la reunión de la Confederación Latinoamericana de Agencias de Turismo que congregará a unas 2 mil personas.
Adicional, a estos eventos las grandes corporaciones continuarán efectuando reducciones de personal.
Es precisamente, en este segmento donde las instituciones de crédito tienen puestas sus esperanzas: en la posibilidad de que más personas soliciten préstamos para la apertura de un negocio propio.
Juan M. Benavent, expresidente de la Asociación Panameña de Crédito (APC), y de la Asociación Nacional de Financieras (ANAFI) advierte que si las empresas crediticias no ven estos intentos con buenos ojos habrá un impacto negativo en la economía nacional.
Consideró que las instituciones financieras deben asumir “una actitud proactiva y otorgar el crédito asumiendo control sobre el riesgo, sin cerrar las puertas a éste”.
Sobre esta premisa se realizará en agosto el “Primer Congreso Nacional de Crédito y Cobros” a fin de evaluar la realidad del sector y los desafíos de la administración del crédito en Panamá, en un mundo globalizado.
Y es que dos aspectos caracterizan el otorgamiento de crédito en Panamá un endurecimiento por parte de las instituciones financieras y una población que es más prudente en sus gastos. Según Benavent esto es producto del bombardeo de noticias pesimistas sobre la economía que actúan sobre el consumidor común.
Sin embargo, para los años 1998-1999 la mentalidad era otra. En esos años hubo un incremento en los préstamos de casi un 20% lo que causo un sobrendeudamiento del panameño.
Para el año 2000, los consumidores y los empresarios veían un futuro promisorio en el país. Esta tónica llevó al aumento de préstamos comerciales, préstamos para compra de autos, tarjetas de crédito, etc.
Ahora, “enfrentamos la realidad: la economía se ha detenido. Y quienes están en problemas financieros y de morosidad son: las familias de ingreso medio, o de ingreso medio bajo. Y aquéllos que componen la “clase económicamente poderosa” mantienen su status, mientras que la clase humilde sigue siendo la misma.
Según un informe de la Superintendencia de Bancos, los préstamos locales en el sistema bancario nacional al 31 de marzo del presente año ascendieron a 11 millones 525 mil 89 balboas, de los cuales 2 millones 389 mil 500 balboas, equivalían a créditos al consumo, lo que representa un 21% del total de los préstamos.
El impacto mayor se refleja en la clase obrera media baja, aquélla que se apoyó demasiado en las facilidades de crédito otorgadas en la década de los años 90.
Ahora no pueden enfrentar sus deudas porque los salarios siguen igual, la economía está estancada, y las posibilidades de conseguir un nuevo trabajo es más crítica.
Ante este escenario, con cuentas por cobrar el Congreso Nacional de Crédito y Cobro, organizado por SMG & Asociados intenta reunir a directores de departamentos de crédito para que comprenden que parte de la solución “no es ahogar al cliente” señaló Benavent.
Reiteró que las instituciones financieras deben tener una actitud positiva considerando el riesgo.
“No podemos experimentar un crecimiento en el país si los que trabajamos en este sector tenemos el crédito cerrado, en alguna parte hay que romper esta tendencia” sostuvo.
A juicio de Benavent hay que cambiar el concepto de crisis porque lo actual no se compara con la situación de 1988 cuando la Contraloría retuvo los descuentos directos de los funcionarios públicos en concepto de préstamos personales y préstamos hipotecarios hasta por 8 quincenas con cuentas de ahorro y tarjetas de crédito congeladas.
Sostuvo que en la peor de las percepciones los economistas sostienen que este año Panamá cerrará con un PIB en -0.3% ó -0.8% cuando en 1998 las expectativas de crecimiento estaban por -18%.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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