La integración económica, política y social de Latinoamérica puede ayudar a la región a incrementar el ritmo de crecimiento, señaló la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
José Luis Machinea, secretario general de la Cepal, organismo de las Naciones Unidas, dijo que si bien en décadas pasadas se ha avanzado hacia la creación de acuerdos bilaterales subregionales, no han sido suficientemente eficaces para establecer una integración regional más profunda.
En el marco del foro Integración Económica y Cohesión Social: "Lecciones aprendidas y perspectivas"", organizado por la Cepal y la Comisión Europea, Machinea dijo que el desafío actual de la región es profundizar su integración, pues de lo contrario los acuerdos bilaterales y subregionales no serán suficientes para enfrentar los problemas.
Sin una mayor integración económica, corremos el riesgo de que los acuerdos se debiliten en el tiempo... (y) la integración económica, la política y la social van de la mano y se refuerzan constantemente"", subrayó.
Machinea abogó por la creación de mecanismos regionales que reduzcan la vulnerabilidad de los países ante choques externos.
"Desde ya, y ante los "shocks" internacionales que sufre la región, lo que se requiere son mecanismos regionales que alivien la vulnerabilidad y eviten el contagio de las economías", afirmó Machinea en la inauguración de la conferencia "Integración económica y cohesión social: lecciones aprendidas y perspectivas", en esta ciudad.
Latinoamérica ha sido extremadamente vulnerable a choques externos y la volatilidad e incertidumbre se han hecho patentes en periódicas crisis en los 80 y 90. Para evitar estas situaciones, que han afectado a la mayoría de los países latinoamericanos, "se requiere crear mecanismos adecuados", dijo, y añadió que ya hay "avances y buena semilla" en ese sentido.
Machinea señaló que los bancos de inversión regionales, como la Corporación Andina de Fomento, el Banco Centroamericano de Integración Económica, el Banco de Integración del Caribe o fondos como el Latinoamericano de Reserva o el Banco de Desarrollo de América del Norte pueden jugar un papel importante en ello.